Buenas tardes,
Me pongo a escribir este pequeño resumen para agradecer a todo el mundo las muestras de cariño, los mensajes, las llamadas, los mails… la verdad que infinidad de muestras de cariño las cuales me han aportado mucho y han conseguido sacarme una sonrisa bastante grande que ahora mismo es lo que tiene que prevalecer por siempre.
El día 20 fue un día especial en el trabajo. Me llevé un gran susto. Gracias a dios contaba con muchos compañeros que me ayudaron y si no llega a ser por ellos me da un parraque bastante serio. Por todo ello de nuevo MIL GRACIAS.
Hoy 28 de diciembre me han diagnosticado un tumor benigno en el cerebro que y que por suerte tiene remedio. Unos meses de tratamiento y a seguir con la rutina diaria con mis presupuestos, mis risas, mis tonos altos, mi yo mismo.
Y decir de todo corazón que se os echa de menos. Puede que nos pasemos en el trabajo 10 horas, 12 horas… nos damos los buenos días, nos reñimos, nos enfadamos, nos machacamos unos a otros con el mero fin de intentar sacar lo mejor posible de cada uno y que nuestro trabajo sea el mejor. También dejar claro que somos personas.
Os agradezco de corazón con unas lagrimas en los ojos vuestras muestras de cariño.
Un saludo.
David Gómez.

Esos días que despiertas pronto y te crees que te vas a comer el mundo y sin quererlo te encuentras con un atracón de sentimientos vividos los cuales quieras que no puede que no se vuelvan a repetir. Lo mejor de todo los recuerdos. Esa amplia variedad de proyectos que se han visto truncados por una situación extraña la cual te hace darte cuenta de que verdaderamente has perdido algo con valor incalculable. Es como una montaña. 2 personas escalando esa montaña para poder llegar a la cima juntos y cuando menos te lo esperas la otra persona se ha quedado rezagada cogiendo aire o quizás dando intentando calzarse algo más… cómodo? Lo peor de todo: que prefiera ese calzado y directamente retroceda. Yo aposte por el mismo, era un calzado cómodo, me sentía identificado con el. Era muy molongo, tenía buen tacto…, de vez en cuando salía alguna ampolla, pero el dolor se podía disimular con buena dosis de tiritas. El intentar ascender a la cima de la montaña es complejo. - Cuesta bastante - y siempre hay que intentar darlo todo en ese ascenso. Yo lo intente y me encontré con que mi acompañante en ese ascenso retrocedió de manera extraña alegando que tenía una “ampolla”. Por muchas tiritas que compré la ampolla al final reventó dando por concluido el ascenso y volviendo al campamento sin conseguir ese destino que ambos habíamos fijado. Ahora toca intentar volver a subir a la cima con la misma compañía. Por lo menos intentarlo. Es una espinita que tengo en el corazón y día a día me propongo ese reto. Creo que tengo un atracón. Vamos a intentar hacerle sonreír para ver si desaparece y por lo menos hacerle ver que la vida es un reto.



